Actuar
no es lo mío. Tampoco soy un animal o un árbol, ni siquiera otra persona. Esos
ejercicios de imaginación están fuera del alcance de mi cerebro. En la escuela,
tanto tiempo atrás, las opciones expresivas eran mínimas. En los actos, o leer
una poesía, o participar de una danza folclórica grupal, las chicas vestidas de
paisanas o de damas antiguas.
Hasta
que en cuarto grado la maestra quiso lucirnos en una representación de la
muerte del Sargento Cabral en beneficio del General San Martín, a las puertas
de un convento en la Batalla de San Lorenzo. Esta representación se realizaría
acompañada por la música de la Marcha de San Lorenzo que va narrando
cuidadosamente los hechos heroicos: sale el sol, se escuchan ruidos, avanza el
enemigo, y así.
La
primera frase de la marcha es “Febo asoma, ya sus rayos iluminan el histórico convento”.
Es decir: ¡Febo! ¡Febo! ¿Hay algo más inexplicable? La señorita nos dijo que
Febo era el sol. Cuestión que, entre las opciones actorales de la
representación, se incluía a un participante que saliera primero sosteniendo un
“sol”, dibujado en cartulina por ejemplo. Por algún deseo inédito de
participar, y no quedar demasiado comprometida en algo superior a mis fuerzas,
me ofrecí ahí nomás a ser El sol del evento. A continuación se repartieron los
demás papeles, San Martín, el sargento, los granaderos, los españoles. No
recuerdo si había más. Mi parte, libre de diálogo, interacciones y mayores
despliegues solo consistía en pasar caminando alrededor de la escena, sin
apurarme y sin llamar demasiado la atención. Esa era la participación ideal
para mí.
Pensé,
o se le ocurrió a mi mamá, que en lugar de levantar un dibujo, podía ponerme un
sombrero con rayos. Lo construimos con cartulina y papel dorado. Y todavía
mejor, con una tela amarilla, mi mamá hizo una especie de túnica con la que
quedé encantada.
![]() |
| Eclipse de sol - 7mo grado - lápices de colores |
Estuve muy feliz con mi incursión teatral. Creo que fue la única. Antes de eso, me había tocado bailar alguna chacarera o algún pericón pero como partícula indiferenciable de un grupo grande.

No hay comentarios:
Publicar un comentario